BLANES
El primer municipio español declarado gay friendly
Blanes un municipio de la comarca de La Selva en la provincia de Girona, Catalunya, situado en la costa gerundense. Es el primer pueblo de la Costa Brava, por lo que es conocido como el "Portal de la Costa Brava". En tiempos romanos se la denominaba Blanda o Blandae.
Su término municipal es de 18,29 km². Blanes es también una conocida población turística dentro de la geografía catalana y española, donde sus calas y playas rodeadas de montañas hacen de este sitio un lugar muy turístico. Una de las mejores calas son Sant Francesc o Cala Bona.
La población de Blanes se convertió en 2009 en la primera de España que se autodeclara gay friendly para promocionar, de este modo, el turismo gay, lésbico, bisexual y transexual (LGBT) y también para dar un plus de identidad a la ciudad. Ello provocó que varios vecinos de la villa fundaran la Asociación Gaylestots con la voluntad de visibilitzar y normalizar el colectivo homosexual que hace vida en el municipio.
Aunque sea oficialmente una población gay friendly no quiere decir que esté equipado con muchos locales o establecimientos dedicados a la comunidad homosexual o playas exclusivas para el colectivo como pudiera ser Sitges, sino que la presencia de lugares de ocio nocturno para hombres homosexuales son verdaderamente escasos.
Sin duda este municipio de costa es un buen lugar para relajarse, solo o en compañia, lejos del estrés diario. Si decides pasar unos días en Blanes por vacaciones, como ciudad gay friendly, existe algún hotel con este distintivo para que tu estáncia sea la mejor y sobretodo con un trato respetuoso, como por ejemplo el
Stella Maris.
A Blanes se puede llegar bien por carretera o bien por medio del tren. La Carretera Girona 600 enlaza la población de Blanes con la Carretera Nacional II Madrid-Barcelona. Además Blanes cuenta con estación de RENFE con parada con el mismo nombre. Además de la GI-600 o la GI-682, hasta Blanes se puede llegar por la AP-7, cuya salida es la número 9. La C-32 se encuentra en Palafolls, a 6 kilómetros. Si se quiere llegar en avión, se puede hacer a través del Aeropuerto de Barcelona, o bien a través del Aeropuerto de Girona. Desde el Aeropuerto de Barcelona, haciendo escala en la ciudad Condal, se puede coger posteriormente un tren hacia a la Estación de Blanes.
Blanes dispone de dos joyas reconocidas mundialmente en cuanto a la botánica y a la botánica tropical: el jardín botánico Marimurtra y el jardín tropical Pinya de Rosa, itinerario imprescindible que no hay que perderse cuando se visita esta población.
Un recorrido por el casco histórico de la ciudad deja latente el legado que han dejado los siglos. Nos transporta a tiempos pasados, cuando Blanes era un pueblo de pequeñas casas blancas de pescadores y nos evocan los años de veraneo de la burguesía catalana con las grandes casas a la orilla del mar. En el punto más alto de la ciudad, se eleva la montaña de Sant Joan, con los restos del castillo con el mismo nombre, que conserva una esbelta torre del siglo XI. En el núcleo urbano de la población hay elegantes casas ochocentistas e importantes vestigios góticos como la fuente Gótica, valioso ejemplo del gótico civil catalán. Asimismo, en pleno centro histórico, encontramos otro de los grandes monumentos del gótico: la iglesia de Santa Maria, antiguo palacio de los vizcondes de Cabrera del siglo XIV.
Como pueblo de pescadores, hoy importante puerto con lonja, o como destino turístico, el mar es el elemento que vertebra el municipio. Los cuatro kilómetros de costa que alternan calas con grandes playas mantienen cada año una calidad reconocida, disponen de todos los servicios y ofrecen la posibilidad de practicar todo tipo de deportes. Blanes vive de cara al Mediterráneo, y con esta filosofía se concibió el paseo Marítimo, un espacio abierto que es punto de encuentro para quienes quieren pasear y contemplar el mar.