Bilbao - España
Dos chicos homosexuales fueron agredidos por otro hombre en el Casco Viejo de Bilbao
Cerca de las diez de la noche del pasado viernes en el Casco Viejo de Bilbao. Agustín, un chico homosexual, se encuentra en la capital vizcaína para divertirse con su pareja. A la salida del metro, un amigo le saluda y le presenta a Erik, otro joven gay. Al despedirse con dos besos en la mejilla, otro hombre se aproxima y, con un arma blanca, le corta la cara desde la oreja hasta la boca. Después, un charco de sangre en el suelo y un dolor terrible.
"Me rajó la cara hasta el hueso", lamenta con rabia contenida Agustín. Tras el ataque, afirma, corrió hasta un bar próximo donde se había citado con su novio y fue entonces cuando se dio cuenta de la gravedad de la herida. "En un principio pensé que me había dado un puñetazo, pero luego vi el enorme corte en la mejilla", asegura a lainformacion.com. La agresión, por un chico árabe según varios testigos, se produjo por sorpresa, sin mediar palabra.
El ataque del pasado viernes no es una novedad en Bilbao. Agustín insiste en que se ha convertido en una costumbre más habitual de los deseable el que una pareja homosexual sea agredida con armas blancas o golpeada con saña. "No es la primera vez que le cortan la cara a un gay", dice. Una pareja de gays y un grupo de chicas lesbianas fueron atacados con una navaja y fueron golpeadas recientemente, según palabras de Agustín.
Después de pedir auxilio a su pareja, Agustín fue atendido por los servicios sanitarios. Primero fue trasladado al Hospital de Basurto, donde fue desviado al centro de Cruces. "No sé ni cuántos puntos me dieron, fueron muchos", asegura resignado. Primero le cosieron por dentro, dada la profundidad del corte. Después cerraron la herida definitivamente. "Llegué allí confiado, no me quedaba otra", reconoce Agustín.
"Cuando entré al hospital me atendió una sanitaria a la que le dije que hiciera lo que pudiera", cuenta este joven agredido. Según Agustín, los médicos le están curando y todavía no le han dicho si le quedará cicatriz en la cara. "Es probable que me quede una marca de por vida", se queja.
Agustín está profundamente herido en su orgullo y habla desde la tristeza provocada por un ataque cruel. "La inseguridad es tremenda en el centro de Bilbao, ya nadie se sorprende con este tipo de actos", lamenta. "Esto ya clama el cielo porque no puedes ir por ningún lado, te da miedo hasta salir a la calle", se sincera.
Durante la rueda de prensa que Agustín y Erik dieron el jueves por la mañana para denunciar el suceso, los dos agredidos estuvieron arropados por los representantes de varias asociaciones -EHGAM, BIZIGAY, EUSKAL HARTZAK, ALDARTE, MDM y HEGOAK-, que leyeron un manifiesto en el que aseguran que resulta "preocupante el más que evidente recrudecimiento de los ataques homófobos y sexistas experimentados en los últimos meses". "No podemos caer en la falsa tentación de pensar que hemos acabado con la homofobia", remata la nota.
En contra de estas agresiones, las asociaciones de gays y lesbianas del País Vasco han previsto una concentración para el próximo lunes a las 20.00 horas en la Plaza del Teatro de Arriaga de Bilbao.
Fuente: La Información, 26/11/2009